Ensayo.
La
diversidad y la heterogeneidad de los alumnos universitarios
considerando las motivaciones, intereses y necesidades propias de
cada uno implica incorporar estrategias pedagógicas que puedan
desarrollar las potencialidades de cada alumno en particular y las
competencias necesarias para su futuro desempeño profesional.
Una
de las finalidades de la educación universitaria debe ser orientar
al alumno a hallar la forma de aprender por sí mismo aquello que no
sabe o no conoce, desarrollando competencias para adquirir nuevos
conocimientos y aplicarlos con criterio ante situaciones nuevas, de
manera que le permitan afianzar su autonomía, tomando distancia
paulatina de sus docentes.
La
didáctica de bases constructivistas pone el énfasis en la actividad
del estudiante, con lo que exige también una actividad mayor por
parte del docente, que pretende ser menos rutinaria, requiriendo de
su constante creatividad.
En
la aplicación de nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje la
tarea del profesor es compleja, debiendo involucrarse en procesos de
reflexión crítica sobre las causas y consecuencias de su accionar
con los alumnos.
Y
también una importante interrogante que frecuentemente hacemos es,
docentes universitarios cuyas líneas de investigación y docencia
están directamente conectadas con la atención a la diversidad, es:
¿cuál es la contribución de la universidad al desarrollo de la
educación inclusiva?
Situando
la pregunta en términos más precisos, la cuestión sería ¿cuál
es la contribución que desde la docencia y la investigación
universitaria se realiza (realizamos) al desarrollo de contextos
escolares inclusivos y al de la educación inclusiva?
La
cuestión no es sencilla de responder y cualquier intento que en este
sentido podamos articular implica sesgos derivados de la propia
perspectiva de análisis, la del profesorado universitario que se
mira a sí mismo. Pero aun considerando que podemos salvar dicho
escollo, un asunto no menor, la cuestión sigue resultando compleja
de responder. Dicha complejidad radica en que podemos considerar, al
menos, dos grandes dimensiones desde las que analizar dicha
contribución: una más directa, que deriva de nuestra investigación
y de la aportación que podamos realizar al cimiento, en este caso la
inclusión educativa; y otra, que adquiere una expresión indirecta
puesto que conecta con la formación de docentes, que en un futuro
serán actores y actrices, a la vez que directores y directoras de
escena, de la acción educativa.
Es
indudable que enseñar es un arte, que utiliza, como todas las artes,
conocimientos científicos. Ahora bien, si en lugar de arte fuese
ciencia, ya existiría alguna fórmula para crear una obra de arte
como las que hicieron los grandes educadores de la humanidad. Además,
a nadie se le hubiera ocurrido semejante transformación de la
“formación docente” en particular y del Sistema Educativo en
general, porque no habría motivo alguno que la justificara.
La
ciencia difiere del arte, porque se rige por leyes, las cuales
establecen que a las mismas causas corresponden los mismos efectos.
El arte, en cambio, es una cosa distinta, no tiene reglas fijas ni
leyes, sino que se rige por principios: grandes principios que se
enuncian de una misma manera, pero que se aplican de infinitos modos
y formas. Vale decir: que nada nos da la posesión de un arte, de un
principio como cierto, sino que mediante la transformación que el
criterio y la capacidad del docente hacen en su aplicación en cada
caso concreto; porque las mismas causas, en la enseñanza, no
producen los mismos efectos. Intervienen los hombres, el contexto
sociocultural, el contexto institucional y los hechos educativos, y
aún en casos similares, a iguales causas no se obtienen los mismos
efectos, porque cambian los hombres y cambian los factores que juegan
en la enseñanza.
Los
docentes tienen la opción de marcar la pauta de la innovación en
las universidades, son quienes conocen la problemática del alumnado
y pueden reencauzar con creatividad sus hábitos didácticos,
ejemplos y actividades.
El
reto de la educación de transformarse y replantearse metas y
propósitos para actualizar todos aquellos elementos que tienen que
ver no solo con aspecto organizativo; surge una toma de conciencia en
cuanto a la necesidad de revalorizar todo lo referente a la práctica
pedagógica tomando en cuenta que la educación es también una
experiencia de orden social que se da dentro de un proceso de
interacción entre individuos diverso y sus diferentes contexto.
Educar
es sinónimo de amor y nos damos cuenta de que tenemos que elevar el
nivel de los institutos de formación de docente. La escuela rural
sigue siendo el representante del Estado, el único, porque se acabó
el correo y el tren." Silvia Pérez
El
descuido, fue tan significativo, que a lo largo todo ello, tarde o
temprano iba a repercutir en el decaimiento de la calidad y
excelencia del Área de postgrado, que como sabemos, afrontan
muchas de las universidades nacionales. El Deterioramiento, por causa
de la ausencia de no saber gerenciar la educación, fallas en
sus estructuras y sistemas académicas, no acordes a
la realidad, carencia de sistemas administrativos operativos
eficientes, inadaptación a los requerimientos que la Sociedad del
Conocimiento demanda, docentes no capacitados, renovados ante la
realidad de los actuales escenarios, programas con grandes vacíos,
alejados de la demanda competitiva que hoy se necesita.
Lo
cierto, es aceptar que estas transformaciones son necesarias, desde
la reforma de la estructura operativa y administrativa de como están
organizadas las Áreas , su misión, visión, responsabilidad,
compromiso, así como el interés , el compromiso , la
necesidad , que los docentes que prestan sus servicios,
deben renovar sus conocimientos, actualizarse, tomando en
cuenta, no solamente las nuevas tecnologías de la comunicación,
sus herramientas, modelos, que algunas ciencias
aportan, con el fin de adaptar los programas, a un nuevo
aprendizaje que con lleve al logro de obtener soluciones
favorables y de paso a las transformaciones necesarias que
garantice el desarrollo, éxito en el desempeño como un
verdadero y responsable docente innovador y creativo.
Se
requiere definitivamente , que los docentes se integren
más, que se hagan encuentros que permita el intercambio de
ideas, den paso al debate sobre las nuevas herramientas
comunicacionales y su uso, todo aquello que genere un nuevo
paradigma de aprendizaje, avalado por los conocimientos que el
presente re exige de acuerdo a lo que cada especialidad requiere
.
Es
necesario pro activar cursos, encuentros, sobre temas en que
está comprometida el Área en los programas que ofrece, todo
ello, para asegurar que sus docentes, aprendan los nuevos
conocimientos que el presente demanda, aporten soluciones y
garanticen una excelente enseñanza académica.
Si
tenemos en cuenta que el amor únicamente brota de la espiritualidad,
que es consciencia, conocimiento y obras adecuadas, podemos decir,
que el amor es la única forma que existe de conocimiento. Tenemos
que conocer a la otra persona y a nosotros mismos objetivamente para
poder ver la realidad o, más bien, para dejar de lado las ilusiones,
la imagen distorsionada de la realidad. Sólo conociendo
objetivamente a un ser humano puede conocerse en su esencia en el
acto de amar. Amar significa ver a las personas, las situaciones y
las cosas como realmente son, no como nos las imaginamos, y no
reaccionar inconscientemente ante ellas, sino proceder consciente y
adecuadamente. El amor auténtico únicamente brota de la
consciencia, de la comprensión y del conocimiento. Es preciso ser
conscientes de la ignorancia que a todos nos limita con relación a
la verdad. Mas para ver con claridad la realidad de las cosas no
necesitamos de ningún complejo conocimiento, sólo sencillez, en
muchos casos valor y, en todos, amor.
En
este sentido es importante ser afectuosos y amables con nuestros
estudiantes. No debemos negarle ni una sonrisa..
Según
los especialistas se necesitan 72 músculos para
arrugar la frente y solamente 14 para sonreír.
¿Consideras
que resulta importante la sonrisa en nuestro comportamiento diario
con nuestros estudiantes?. ¿Por qué?.
Analizando
lo que expreso Charles Chaplin en su poema "La sonrisa".
Una
sonrisa cuesta poco y produce mucho.
No
empobrece a quien la da y enriquece a quien la recibe.
Dura
sólo un instante y perdura en el recuerdo eternamente.
Nadie
hay tan rico que pueda vivir sin ella.
Nadie
tan pobre que no la merezca.
Una
sonrisa alivia el cansancio, renueva las fuerzas.
Y
es consuelo en la tristeza.
Si
crees que a ti la sonrisa no te importa nada,
se
generoso y da la tuya,
porque
nadie tiene tanta necesidad de la sonrisa,
como
quien no sabe sonreír.
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