lunes, 27 de agosto de 2012

¿Cuál es el compromiso mayor que tiene que interpretar la Universidad hoy en día? - REYES SANABRIA, Diana Elizabeth

¿Cuál es el compromiso mayor que tiene que interpretar
la Universidad hoy en día?

Hubo un tiempo en que el acceso a la educación superior de élite era un privilegio reservado únicamente a cierto sector de la sociedad, esto debido a las exigencias académicas o económicas para el ingreso a las mismas; hoy en día y sobre todo en nuestro país el concepto de universidad de élite cambió por el de universidad de masas, ya que los estudiantes que a ellas acuden son de todas las clases sociales, distintas formaciones, edades, aspiraciones etc.

El contexto en el que nos toca vivir es sumamente complejo, un mercado altamente competitiva, avances tecnológicos y científicos nunca antes vistos. Lo que nos lleva a reflexionar sobre la situación del sistema universitario en nuestro país atendiendo a que en dicho sistema coexisten instituciones públicas y, últimamente, un mayor número de universidades privadas, que lejos de responder a los cuestionamientos que plantean el cambiante mundo globalizado, las fuerzas del mercado y las oportunidades tecnológicas, se volvieron casi obsoletas, pues no cumplen con su función social de definir el perfil del ciudadano y generar proyectos del país al que se aspira, al contrario, se constituyen en meros transmisores de informaciones, lo cual genera en los egresados y ciudadanía en general, descreimiento hacia el conocimiento e impotencia, pues un título universitario no garantiza tener las aptitudes para desempeñarse laboralmente y así tener una vida digna, agregado a ello que la falta de formación adecuada de los ciudadanos genera corrupción.

Es decir, la educación superior, se encuentra en una profunda situación de crisis, abandono, indiferencia, aislamiento, debido a la adopción de erradas políticas de los sucesivos gobiernos y la ignorancia de una parte de la sociedad que desconoce y por tanto no puede exigir el cumplimiento efectivo de la misión de las universidades la cual es formar seres humanos integrales, autónomos, críticos y democráticos que contribuyan a la construcción de una sociedad solidaria, justa y libre.

Tal indiferencia, lleva a no entender, que se carece de capacidad para formar a personal de alto nivel técnico indispensable para que el país pueda desarrollarse, en un mundo que cada vez es más exigente y en el cual predominio de la tecnología es el desafío para modernizarse y progresar.

Por otro parte, es preciso reflexionar sobre las posibles soluciones a la crisis señalada, en primer lugar las universidades deben esforzarse por cambiar y asumir la responsabilidad como instituciones de educación permanente, ya que la formación de grado ya no es suficiente en el actual mundo competitivo, el cual exige capacitación continua para mejorar y aumentar la productividad y evitar el estancamiento.

Asimismo, las universidades no se deben regir por las estructuras jerárquicas tradicionales, sino redefinir las relaciones con la sociedad civil, la economía y el público en general, es necesario crear asociaciones, las universidades deben intensificar y confiar que la cooperación con otras instituciones, organizaciones de la sociedad civil o grupos económicos, redundará en beneficio de los grupos de la sociedad menos favorecidos y en el mejoramiento de las probabilidades de empleo, mediante el establecimiento de vínculos de investigación, capacitación y servicio comunitario.
La universidad, es el lugar privilegiado de las enseñanzas fundamentales y de la investigación, es el ambiente donde se debiera garantizar una adecuación permanente de formación con la evolución del conocimiento y de la tecnología, para obtener buenos resultados la universidad debe implementar una tradición de investigación que fomente la innovación científica y tecnológica, que aborde temas sociales urgentes como salud, bienestar, justicia social entre muchos otros.

Todo ello sin confundir que la transformación o modernidad no implica un mero cambio de terminología en los procesos de enseñanza aprendizaje, no implica únicamente el uso de tecnología en dichos procesos, requiere además calidad educativa, es decir, docentes eficaces y eficientes no solo como mediadores del aprendizaje sino como actores que incidan en la modificación del sistema y no meros expectadores que esperan que el cambio les venga impuesto, es necesario asimismo involucrar aun más a los estudiantes en sus propios procesos de aprendizaje ya que, comprometidos, por ejemplo con un proyecto, los mismos se sentirán parte de algo mayor, que no aporta la mera asistencia a clases y lectura de libros, participar en actividades académico-comunitarias favorece a la sensación de estar realmente conectados, con la realidad y la carrera que han escogido, se sienten a la vez productores y producto de cultura, de conociimiento, sus actos estudian la realidad, la recrean y adquieren conciencia de que pueden incidir sobre ella y cambiarla.

Es imprescindible que las mallas curriculares de las carreras se adapten a la vida, enfatizando el llamado aprendizaje por participación o experencial.

Esta forma de conocer, de aprehender, posibilita alcanzar una reformada y más humana perspectiva del mundo de sus potencialidades y sus necesidades, la tarea más importante actualmente para la universidad es lograr que la docencia, la investigación, la creación y el desarrollo cultural, se integren y se potencien buscando producir, simultáneamente, educación superior, investigación científica y desarrollo cultural, estimulando nuevas, innovadoras y creativas formas de pensar y actuar.-
Diana Reyes

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